El oficio de no tener a quien esperar o de volver a donde nadie nos espera. Envidiar la perfecta amnesia y abandono de árboles sembrados entre la neblina.
De lo que a un viejo personaje se le ocurrió poner en una carta luego de mirar tras la ventana.
miércoles 13 de enero de 2010
viernes 8 de enero de 2010
Tijeretazos
Podemos jactarnos de haber volado miles de veces. Caímos quizás más. Es increíble que algún día lleguemos a olvidarlo todo, pero lo haremos. Hace unas semanas, me descubrí en el baño tratando de recordar el nombre de aquella cantante rumana que te gustaba tanto escuchar por las mañanas. Su nombre era complicadísimo. Lo cierto es que por algo hay que empezar.
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La nostalgia es la desolación de un crimen sin ejecutar.
Sólo la muerte justifica y redime una ausencia. La certeza de que el otro/a es feliz sin nuestra ayuda, aceptar como ajeno lo que no hacía mucho era todo para nosotros, nos empuja a la alusinación negativa, a pensar en la desaparición de esa persona y todo su entorno. En este caso el olvido es un crimen premeditado, lo único que nos mantiene respirando.
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La intimidad creada por los recuerdos inventados.
El pasado no siempre sostiene las tragedias. Construimos casas, calles y ciudades, enteras o en ruinas, superpuestas todas sobre otras con menos brillo. En ellas suele desarrollarse gags de extraña intensidad. Nuestra muerte se repite una y otra vez, su debastador efecto en quienes no supieron apreciarnos. De no haber imaginado al menos una sola vez sus rostros compungidos, afrontaríamos la muerte tal cual es, insignificante.
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La memoria se confunde con el proyecto de un crimen. La impunidad de las separaciones busca vengarse en los actos cotidianos, la mayoría de éstos insignificantes: desviar la mirada ante la inminencia de un lugar capaz de evocar recuerdos, dejar de frecuentar personas o de usar objetos. Poco es lo que logra sobrevivir y lo tangible desaparece en su totalidad. El cuerpo va desnudándose con lentitud de su piel, músculos y vísceras. En un principio, con minuciosidad y esmero; luego, gradualmente la intensidad decae. Finalmente, el esqueleto se contempla asimismo, derrotado por su osamenta indestructible. Ni el fuego del infierno podría destruirlo, ni la ira o piedad de dios alguno. Nada que nace muerto puede morir. El pasado, la materia negra que cobija impertérrita los astros y va devorándose sus destinos infinitos. A lo que no desaparece, sólo queda ocultarlo. Cuando no existe una tumba de por medio, no queda más que fabricarse una.
sábado 26 de diciembre de 2009
En estreno para la microaldea: Marc, la sucia rata
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miércoles 23 de diciembre de 2009
martes 24 de noviembre de 2009
I

El cuerpo de Ilse flotaba en su memoria como una brizna de ceniza cayendo lentamente através de un haz de luz. Ella y Budapest entero, rastros de una debacle invisible, su propia ruina. El ajenjo escansiándose del otro lado de la barra, treinta y cuatro años después nada obedece a su definición genésica. Un capitán, noche en el centro de Lima rodeado de carnes hermafroditas; un la vie en rose, la dulzura de despedidas tiernísimas con la luz amarilla del poste alcanzando su cara. Sí, a ella, ya ni necesita recordar su nombre. Pero aquella noche los recuerdos eran vacíos y los nombres pálidos sonidos sin dueño. Un ruso blanco, suelos blandos de amaneceres sin gravedad; un escosés, inventario de caricias negadas y promesas que se pudrieron en la garganta. Intelectualismo de posavasos, cuando ya no hay nada nuevo que decir es mejor dejar al resto entender la letra de la canción de fondo. Adonde corres, pecador. Adonde. Su mano temblorosa tomó un bolígrafo del bolsillo de su saco y escribió al reverso del posavasos: El cuerpo de Ilse flotaba en su memoria como una brizna de ceniza… Era lo primero que escribía en tres años.
domingo 4 de octubre de 2009
sábado 8 de agosto de 2009
saudade
vein
ticu
atro
hora
sdes
pier
to//
taza de café quemándome los labios//
palabras sin fragua//
historias dando vueltas planetarias//
veinteañeridad por sueldo mínimo//
sonrisa de millón de dólares//
nunca antes tanta verdad tras una máscara//
como a esa mujer//
lontananza//
belleza de anuncio publicitario//
incendiándose en la noche//
+café//
+libros//
+canciones remotas//
+cigarrillos extranjeros//
+frío de plaza//
+cielo metálico//
mi historia//
satélite invisible//
24hrs más
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